La Cámara 2 del Crimen de la ciudad de Córdoba, donde ocurrió el hecho, dictaminó, por unanimidad del jurado popular, que Barattini es culpable de tentativa de homicidio con el agravante de alevosía por la agresión que cometió contra el hombre con el que mantenía relaciones en 2017.

La sentencia coincide así con el pedido que realizó la fiscal Laura Batistelli, que durante el juicio también impulsó el cambio de imputación de la agresora, que pasó de ser acusada de “lesiones gravísimas calificadas por el vínculo y alevosía” a recibir una pena de 13 años por intento de asesinato.

Durante la sesión judicial de este miércoles, la fiscal exhibió las tijeras de podar —aún con sangre en la punta—- que la joven, que permanece detenida en la cárcel cordobesa de Bower desde noviembre de 2017, utilizó para mutilar los genitales de su amante.

“Yo jamás en mi vida hubiera querido matar a alguien. Realmente no fue mi intención y pido que se haga justicia. Realmente estoy muy arrepentida de lo que hice”, manifestó hoy la acusada antes de que se conociese la sentencia. “Estoy muy arrepentida de lo que hice, nunca quise matar a nadie. Me jodí la vida, quiero seguir con mi vida normal”, agregó.

En un principio, Barattini denunció que habían abusado de ella sexualmente, pero su estrategia se derrumbó con el avance de la investigación.

Además, en los peritajes tecnológicos a los computadores de la joven se encontró que ella investigó distintas formas de amputar un miembro masculino en el buscador de internet Google, lo que da cuenta de “cierta premeditación”.

En conversación con la cadena Todo Noticias, la fiscal afirmó que el caso deja un mensaje en el abordaje de la violencia de género: “Las mujeres no queremos tomar el lugar de los hombres, no vamos de ser víctimas a ser victimarios”, aseguró.

El hombre que sufrió la mutilación fue rescatado, después del ataque, por vecinos que oyeron gritos y dieron aviso a la policía.

La víctima contó que se recuperó favorablemente después de una operación que le reconstituyó su aparato genitourinario, aunque asegura haber quedado con traumas psicológicos.

Ahora, la defensa de la condenada tiene la posibilidad de recurrir la sentencia en instancias superiores.

El abogado de la condenada, Iván Sironi, anticipó que apelará la sentencia. “En la historia de la justicia argentina no existió un homicidio agravado en tentativa por una lesión en el pene”, sostuvo.