Según los testimonios de los testigos en la institución, el incendio se desató ayer sobre las 4.00 p.m. hora local en la escuela primaria Pays-Bas. Las llamas comenzaron tras el paso de un remolino de aire por el establecimiento cuando los niños estaban en clase, relataron.

“Estaba en el centro de la ciudad cuando he recibido una llamada de uno de mis profesores que alertó de que la estaba en llamas; volví corriendo pero no se podía hacer nada para salvar las aulas hechas en cabaña”, deploró en declaraciones el director de la escuela, Soumaana Nouhou, que estaba afligido por el drama.

Las llamas se propagaron rápidamente, en apenas diez minutos, y devoraron todas las clases, los despachos y sillas de los maestros y los pupitres, explicó Nouhou, y añadió que muchas personas resultaron heridas, sin que se sepa el número exacto.

“Mi hija tenía 5 años, y ayer no quería ir a la escuela con el pretexto de que hacía demasiado calor (unos 43 grados), fue su hermana mayor la que la forzó a ir”, gritaba llorando un madre profundamente desconsolada.

El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Khalid Lkhiri, que se desplazó al lugar del drama para dar el pésame a los familiares, rechazó que “haya todavía aulas en cabañas de paja en la ciudad de Niamey. Los alumnos deben estar protegidos con las condiciones mínimas de seguridad”.