Según una encuesta que el NRC llevó a cabo en 2018 en zonas fronterizas de los tres países, como Colombia, el 58 % de los niños venezolanos en edad escolar no asistían a la escuela ni estaban inscritos.

El director del NRC, Christian Visnes, explicó en declaraciones a Efe que algunas de las principales barreras para la escolarización de los menores es que muchas de sus familias llegan “en una situación de extrema pobreza, sin información y en zonas del país donde ya hay un problema de cobertura escolar”.

Visnes también observó que el porcentaje de niños sin escolarizar es mayor en Colombia, sobre todo porque es el país que recibe a más migrantes venezolanos, y en cambio, en Ecuador el tipo de migración es diferente, porque las familias venezolanas allí “están de paso” y por eso no les “urge tanto escolarizar a sus pequeños”.

Asimismo, se habla que de los 4,6 millones de venezolanos que salieron de su país, más de 1,4 millones de los cuales se han establecido en Colombia, un 25 % son niños.

Visnes advirtió que Colombia tiene un “factor de riesgo adicional”, que es la existencia “del conflicto armado”, y por eso en algunas zonas fronterizas con Venezuela, como el Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, “los niños venezolanos sin escolarizar se exponen al reclutamiento de menores de los actores armados y de grupos criminales”.

“En estas zonas la necesidad de que el Estado colombiano proteja a los niños es mayor, y una de las formas más efectivas es a través del sistema educativo y de la escolarización, para que no sean víctimas de la trata o del crimen organizado”, reiteró el director del NRC.

La encuesta del NRC también señaló que el 35 % de las familias venezolanas no podían pagar los costos asociados con la educación, mientras que un 8 % de los niños dijo que pasaba su tiempo trabajando para ayudar a mantener a sus familias.

En este sentido, Visnes aseveró que hay familias que no pueden permitirse “ni comprar el uniforme obligatorio de la escuela”, y agregó que la escolarización “puede ser el primer paso para que las familias empiecen a establecerse y a encontrar un sustento”.

El directo del NRC apuntó a la vulnerabilidad de los niños que migran solos, porque “aunque no podemos saber cuántos son, nos preocupa encontrarnos con adolescentes de 14 y 15 años en esta situación, edades en las que es frecuente el reclutamiento de grupos armados y de crimen organizado”.

Por eso, el director de la organización humanitaria pidió soluciones integrales e instó a los gobiernos a proporcionar espacios escolares para todos los niños venezolanos “que están en peligro de quedarse atrás y vulnerables a situaciones de explotación”.

Según el NRC, a finales del 2020 el número de venezolanos desplazados en la región aumentará a 5,5 millones y se calcula que en promedio cada día salen unas 4.000 personas de Venezuela.