En el comunicado que se le hizo llegar, citado por Orgullo Nicaragüense, se asegura que no se presentó a su lugar de trabajo del 22 al 29 de mayo, ocasionado perjuicios a los ciudadanos.

Sin embargo, afirma el especialista, en una entrevista para La Voz de América, los verdaderos motivos de su expulsión del Hospital público Manolo Morales — donde prestaba su servicio desde hace 20 años — son sus declaraciones sobre las políticas tomadas por el régimen de Daniel Ortega para atender la pandemia, ya que mantiene saturados los hospitales del país.

Quant, que se desempeñaba como jefe de la unidad de enfermedades infecciosas, es uno de los miembros del gremio que desde un inicio ha estado advirtiendo sobre los peligros que representa el COVID-19.

“Es una represalia, porque hemos estado señalando algunas cosas y dando recomendaciones a la población que son contrarias a las del gobierno”, declaró Quant al mismo medio.

En un video compartido por Canal 10 Nicaragua, el doctor José Luis Borge afirma que el infectólogo es una de las autoridades médicas nacionales que mejor ha expresado el sentir del gremio nicargüense, y ha dado recomendaciones claras y científicas acerca de cómo se debe manejar el virus. Sin embargo, estas intervenciones han generado reacciones en el gobierno por lo que han decidido despedirlo bajo la figura de ausencia laboral.

Borge, además, asegura que esa decisión fue arbitraria y no se hizo el debido proceso: “No se hizo una comisión bipartita o tripartita que investigue el caso, no se cumplieron con los requisitos de ley”.

Pero Carlos Quant no fue el único perjudicado. Según el medio Confidencial, la doctora Luz Talavera Martínez, oncóloga que llevaba 28 años laborando en el hospital Bertha Calderón, fue apartada de su cargo al parecer por participar en unas manifestaciones contra el gobierno en abril de 2018.

“Voy a seguir luchando, fue un despido injusto, acudiré a los juzgados, a la Corte Suprema de Justicia, a instancias de derechos humanos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para demostrar que se trató de un despido injusto y que no incurrí en ninguna falta”, dice Talavera.

El epidemiólogo Leonel Argüello, en una entrevista para La Voz de América, manifiesta que los despidos de los trabajadores de la salud se dan en un mal momento, por la crisis sanitaria que vive Nicaragua:

“En una situación de pandemia todos los recursos humanos de salud son sumamente importantes, es tiempo para sumar y no para restar… estas afectaciones las sentirá la ciudadanía ante la falta de médicos que atienden ciertas especialidades”.