De acuerdo con el diario The New York Post, Jones, de 77 años, llamó a la policía alrededor de las 8 de la mañana de este miércoles y dijo: “Voy a pegarme un tiro… Estaremos en la habitación del frente”.

La policía de Ferndale, estado de Washington, respondió rápidamente a la llamada y quiso utilizar un negociador de crisis para tratar de comunicarse con la pareja.

Sin embargo, al no encontrar respuesta, utilizaron un robot, con una cámara conectada, para ingresar a la casa y ahí encontraron los cuerpos sin vida de Brian y su esposa, Patricia Whitney-Jones, de 76 años, detalla el mismo medio.

Cuando los oficiales ingresaron a la casa a registrarla, encontraron varias notas que especificaban los problemas médicos actuales de Patricia y la incapacidad de la pareja para pagar esas cuentas, que se habían acumulado en los últimos meses, explica el rotativo estadounidense.

Es muy trágico que uno de nuestros ciudadanos mayores se encuentre en circunstancias tan desesperadas, donde sintió que el asesinato y el suicidio eran la única opción. Siempre hay ayuda disponible con una llamada al 911″, dijo el sheriff Bill Elfo, citado por The New York Post, en un comunicado después del incidente.

Dos perros, ilesos, también fueron encontrados en la vivienda y entregados a la Sociedad Protectora de Animales, además de una cantidad de armas de fuego que fueron confiscadas, publica por su parte People.

Esta revista contacto al médico forense del condado de Whatcom, el cual les dijo que Brian le disparó a su esposa una vez en la parte posterior de la cabeza antes de girar la pistola semiautomática y disparar 3 veces sobre sí mismo, incluida una en la cabeza.