Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países, afirmó que “no hay confianza” a lo interno del régimen socialista, pese a las habituales expresiones de compromiso de la cúpula castrense.

Quiero hacer un llamado a esos soldados (…), que contrasten la respuesta del pueblo de Venezuela que dio en horas, en minutos, acompañándolos en la calle (…), versus los que se encierran y se esconden en cuatro paredes, que pasan por polígrafos a todo su alto mando a ver quién estaba y quién no”, sostuvo el opositor en referencia a Maduro.

El martes, miles de opositores se movilizaron en Caracas ante un llamado de Guaidó a respaldar la rebelión de un reducido grupo de militares, a cuya cabeza se pusieron él y el opositor Leopoldo López, liberado de su prisión domiciliaria por los insurrectos.

Es evidente, ahí no hay confianza, no hay respeto, así digan la palabra lealtad mil veces“, dijo el opositor durante un acto en Caracas con trabajadores petroleros.

Poco después del alzamiento, la cúpula militar ratificó su adhesión a Maduro y 25 rebeldes pidieron asilo en la embajada de Brasil. López se refugió en la residencia del embajador español, en donde permanece en calidad de “huésped”.

Maduro, por su parte, reivindicó la derrota de la “escaramuza golpista” y prometió ir tras los “traidores” durante un acto con la jefatura de la Fuerza Armada y miles de soldados.