El sujeto salió de la cárcel el pasado 3 de septiembre, cuando recibió libertad condicional anticipada; sin embargo, este permiso no se le podía conceder porque, meses antes, funcionarios federales presentaron una orden de arresto en su contra, informó el New York Post.

El medio indicó que Morales-López y otros 7 miembros de la pandilla MS-13 recibieron acusaciones por 6 asesinatos, 2 intentos de asesinato y una conspiración de secuestro.

De acuerdo con el diario estadounidense, “se suponía que la orden de arresto garantizaría que [Morales-López] fuera transferido a custodia federal para esperar el juicio, en lugar de ser liberado”.

En entrevista con el mismo periódico, un funcionario de la prisión estatal que dejó libre al pandillero argumentó que el centro de reclusión nunca recibió una orden física para detener la liberación de Morales-López.

El New York Post también recogió que la Fuerza de Tarea de Pandillas del FBI no se dio cuenta de lo que pasó sino hasta el pasado 8 de septiembre, es decir, 5 días después de que el sujeto hubiera sido liberado.

Finalmente, luego de 12 horas de búsqueda, las autoridades encontraron al hombre y lo encarcelaron, concluyó el medio.