Casey Michael Lewis, de 37 años, es el protagonista de esta historia y de acuerdo con la declaración de la policía, dos guardas del centro de reclusión, John O’Connell y Ramon López, vieron al delincuente por las cámaras de seguridad “actuando de manera sospechosa y revisando las puertas de los vehículos”, publica Bradenton Herald.

Lewis logró entrar a un carro color plateado desde el lado del conductor y se sentó allí durante más de 2 minutos. Luego, según el relato de los guardas, salió y fue caminando hacia la salida del parqueadero haciendo lo mismo, revisando si los autos estaban sin seguro, explica el diario estadounidense.

Después, otro oficial de la cárcel St. Lucie, Neill Lettman, se le acercó y le preguntó que hacía. El ladrón respondió que estaba esperando a su novia, quien lo iba a recoger. Sin embargo, ante la insistencia de Lettman entregó una bolsa que había sacado del carro plateado. Su botín contenía un iPhone 7, cuatro paquetes de cigarrillos, un encendedor, una tarjeta débito Visa, una licencia de conducir de Florida y 547 dólares en efectivo, detalla el mismo medio.

A pesar de que este hombre fue reingresado a la cárcel por reiteración de robo, al otro día logró quedar libre al pagar una fianza de 11.250 dólares, finaliza Bradenton Herald.