En esa ciudad, el personal sanitario y médico ha denunciado que carece de equipos de protección para trabajar. “Los soldados no van a la guerra desarmados, ¿por qué los médicos trabajarían sin equipos de protección?”, se preguntó una enfermera durante una pequeña manifestación en Nueva York.

Y es precisamente eso a lo que le teme Deena: que por falta de tapabocas y batas, ella se contagie de COVID-19 y muera. “Tengo miedo de que ir a trabajar pueda matarme. Solo rezo para que si me infecto, pueda combatirlo”, manifestó ella a Daily Mirror, justo antes de asegurar que era “una guerra sin sangre”.

El medio indicó que ante el aterrador panorama, la doctora prepara desde ya su testamento y cómo quiere que su familia actúe en caso de que se contagie de coronavirus y termine con muerte cerebral:

“He visto a personas que están completamente sanas caer muertas como moscas y simplemente no sé cómo voy a lidiar con eso si contraigo el virus… No quiero ser resucitada y mi familia lo sabe.”

La médica agregó que hace esos preparativos a pesar de que también tiene planes de casarse con su prometido, Richard Bayley, quien sufre de asma y viajó a Inglaterra (su país de nacimiento) para protegerse del virus. Ella espera salir bien librada de esto, a pesar de las condiciones.