Balas de caucho le habrían causado el daño a Bradley Steyn, que también vio comprometido parte de su escroto, según informa TMZ en su página web, en donde además comparte algunas imágenes del afectado.

El hombre, de origen sudafricano, afirma que fue “mutilado por la policía” el 30 de mayo en Los Ángeles, durante una de las tantas protestas que han ocurrido bajo la bandera del caso de George Floyd.

Steyn asegura que los uniformados lo golpearon en el pecho y luego dispararon a quemarropa a su entrepierna, un hecho que recuerda el del joven que perdió su ojo en las movilizaciones contra los abusos, en su mayoría racistas, de la policía en ese país.

Al lado de su abogada, Bradley contará en una rueda de prensa qué acciones legales tomará contra la institución, cuya violencia califica como una “vergüenza nacional”.