Aunque el estudiante explicó que salió a correr cuando comenzaron a disparar los gases y que sintió un golpe en su pie, giró a ver qué había sido y ahí fue cuando sintió el objeto en su cara, la policía aseguró en un comunicado que lo que ocurrió fue que Brake se agachó a recoger el gas para tirarlo a los uniformados y otra de esas municiones apareció en la escena y destruyó su ojo.

Sin embargo, Balin argumenta que esa teoría de la policía no es viable, pues él no tenía guantes o cualquier otro tipo de protección en sus manos, por lo que habría sido imposible recoger uno de los gases, que al ser disparados llegan al suelo con una alta temperatura.

“Absolutamente no. No llevaba guantes. Esos recipientes están calientes como el infierno. No intentaría levantarlos con mis propias manos. De hecho, uno de ellos golpeó mi zapato y me quemó los cordones”, le dijo el afectado a The Journal Gazette. 

De acuerdo con el New York Post, Balin Brake fue llevado al hospital por otros dos manifestantes y allí los médicos le dijeron que no le podían salvar el ojo., por lo que le pondrán una prótesis.

Fox 55 News, por su parte, añade que no se han dado arrestos por este incidente y que la familia de Brake abrió una página de donaciones para poder costear los gastos hospitalarios; ya han recaudado más de 25.000 dólares.