El hombre, identificado como Yusuf A. y trabajador del sector de salud, montó a su hijo en un carro y lo llevó a un bosque en la provincia de Zonguldak, en la costa del Mar Negro, donde le hizo un corte en el cuello con un cuchillo de carnicero, informa el diario turco Cumhuriyet.

Lo abandonó en el lugar pensando que estaba muerto, y luego se entregó a la policía y confesó su crimen.

Según el mismo rotativo, policías acudieron al lugar y trasladaron al joven, que estaba inconsciente, a un hospital, donde permanece en cuidados intensivos, mientras que el padre fue enviado a prisión preventiva.

El padre aseguró que primero se había querido sacrificar él mismo, ahorcándose con su corbata, pero tras fallar, tuvo un sueño que lo inspiró convertir a su hijo en ofrenda religiosa, si bien no detalló el motivo por el que creía necesario ese acto.

“Puse a mi hijo en el vehículo. Dije que lo sacrificaría en el camino de Alá y mi hijo aceptó. No me arrepiento. Dediqué la vida mi hijo al camino de Alá”, expresó el sujeto a la policía, citado por Cumhuriyet.

Tanto el Corán como la Biblia describen el mito de Abraham al que Dios le ordena sacrificar a su hijo, si bien ambos textos sagrados coinciden en que Dios impidió en el último momento el homicidio, sustituyendo al chico por un cordero, lo que ha dado lugar al principal rito anual del Islam, la Fiesta del Cordero.