La caldense contó su historia en medio de una entrevista concedida a Vicky Dávila, de la Revista Semana, donde explicó que creció siendo católica y que después su mamá la empezó a llevar a una iglesia pentecostal, donde presenció la particular escena.

“Yo tenía 11 años, me obligaban a ir a los cultos y un día estaba la esposa del pastor predicando… Tuve ganas de ir al baño, me perdí y entré a otra habitación donde el pastor de esa iglesia estaba en plena acción”, relató inicialmente.

“Él estaba teniendo sexo con una feligresa que estaba comprometida en matrimonio. La señora se llama Solery, muy bonita, todo el mundo en la capilla se la quería comer”, agregó.

Y añadió que su decepción fue tanta, que le dijo a su madre lo que presenció, pero esta no le creyó: “Yo era una niña y pensaba que el pastor debería estar dando ejemplo. Le conté a mi mamá y ella me trató de mentirosa”.

En consecuencia, Esperanza Gómez indicó que esto la marcó para tomar cierta distancia de las iglesias debido a que “ese señor predicaba todos los días que había que ser fiel hasta la muerte y respetar a la mujer del prójimo. Ahí me empecé a cuestionar porque muchos son buenos predicando, pero no aplicando”.

Sin embargo, señaló que sigue siendo una mujer de fe: “Creo en Dios, todas las mañanas le doy gracias y rezo un Padre Nuestro. El hecho que yo haga lo que haga [pornografía] no quiere decir que no crea en Dios. También creo y me encomiendo a las ánimas del purgatorio”.

Anécdota sexual de Esperanza Gómez en una iglesia:

En video, la historia de la actriz de películas para adultos (desde el minuto 24:12):