Luego de ser sindicados y puestos a disposición de las autoridades por abandonar a su hija, los estadounidenses Michael Barnett, de 43 años, y Kristine Elizabeth Barnett, de 45, no lo negaron y se declararon inocentes luego de exponer los motivos: que habían adoptado a una mujer, no a una niña de 8 años, como creyeron en un principio, informa Univisión.

La pareja originaria del estado de Indiana, EE. UU., alega que la persona a quien ellos adoptaron es “una sociópata y una sicópata”, y que en realidad tenía 22 años en el 2012: “Trató de envenenarnos”, asegura la madre adoptiva, citada por el británico The Sun.

The Sun señala que la adoptada se llama Natalia y es de nacionalidad ucraniana, y que además de presuntamente tratar de envenenar a la madre, la trató de agredir cuando la empujó sobre una cerca electrificada e intentó asesinar a los demás niños en la casa mientras dormía.

Kristine Barnett comenzó a sospechar que su hija adoptiva no era tan joven como decía y parecía, luego de que la niña trató de ocultar que le había llegado el periodo, le gustaba relacionarse con adolescentes y usaba lenguaje no apropiado para su presunta edad.

Barnett agrega que Natalia a menudo hacía dibujos que representaban el asesinato de la familia. Al preguntarle sobre el porqué de los dibujos, la adoptada decía que ella los quería matar y enterrar sus cuerpos en el jardín.

La mujer dice que la edad de Natalia fue cambiada en 2012 por orden de un juez, aunque previamente dos médicos habían dicho que se trataba de una menor de edad. No obstante, pruebas de densidad ósea determinaron que la edad de la presunta impostora era de por lo menos 14 años, cuando se creía que solo tenía 8 años.

Después de las sospechas, y de haber llevado a Natalia a centros de salud mental en diferentes oportunidades, la pareja y sus dos hijos se mudaron a Canadá, y dejaron a la ucraniana en un apartamento rentado por ellos, donde la joven vivió durante 3 años, hasta que el caso fue conocido por las autoridades y se le imputó a la pareja con el delito de abandono y negligencia para con una persona dependiente de ellos.

Por lo pronto, el juicio para establecer si hubo abandono o no (todo depende si Natalia era menor de edad cuando la dejaron sola en el apartamento).

No se conoce el paradero de la supuesta impostora pero sí se sabe que los Barnett se divorciaron en el 2015. Esta investigación comenzó en el 2013 pero solo hasta ahora se conocen más detalles de este caso, que se parece mucho al de la película de ficción y terror ‘La huérfana’, en la que una mujer que posa de niño se convierte en una verdadera pesadilla para sus nuevos padres.