Son ellos (el régimen de Maduro) los que van a decidir (…) si va a ser a la fuerza o si van a abrir una puerta a la transición“, dijo el también jefe parlamentario.

Sus declaraciones se producen luego de que la semana pasada Noruega auspiciara discusiones con representantes de la oposición y el régimen de Maduro, en una “fase exploratoria”, para resolver la crisis.

Pero también, después de que delegados de Guaidó se reunieran con jefes militares de Estados Unidos, país que no descarta una opción militar para desalojar del poder a Maduro.

Guaidó dice que la oposición mantiene abiertas todas las vías para lograr el “cese de la usurpación” del mandatario socialista, que dé paso a una transición y “elecciones libres”, en el contexto de la peor crisis socioeconómica de la historia reciente de la otrora potencia petrolera.

Representantes de Maduro y de Guaidó visitaron Oslo la semana pasada dentro de la iniciativa del país europeo de mediar en el conflicto.

Guaidó, quien ha aclarado que todavía no se ha producido un encuentro cara a cara entre los delegados, reiteró este jueves que la oposición no se prestará para “falsos diálogos” que den oxígeno a Maduro.

Mientras, su representante en Estados Unidos, Carlos Vecchio, se reunió el pasado lunes con funcionarios del Departamento de Estado y del Pentágono para analizar “todos los aspectos de la crisis de Venezuela”.

Noruega “está en el marco de la estrategia que nos hemos planteado (…). Eso no detiene las conversaciones con el Pentágono“, apuntó el opositor.

La administración de Donald Trump, principal respaldo internacional de Guaidó, impulsa la salida de Maduro con sanciones financieras y un embargo petrolero, sin descartar acciones militares.