Un habitante avisó a la policía y ambos fueron trasladados a la comisaría. Allí, se les impuso una multa de 950 euros (3’300.000 pesos) y luego se les invitó a abandonar la ciudad, en virtud de las nuevas ordenanzas del gobierno municipal de centro-derecha.

Es la cuadragésima vez que se ordena a turistas abandonar la ciudad desde que se empezaron a aplicar estas leyes en mayo.

“Venecia debe ser respetada, y los maleducados que piensan que pueden venir aquí y hacer lo que quieran deben entender que, gracias a la policía local, serán capturados, castigados y expulsados“, dijo el alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro.

“A partir de ahora, también comunicaremos a sus embajadas y consulados las identidades de las personas sujetas a una orden de deportación”, agregó en un comunicado.

Las normas, que incluyen la prohibición de zambullirse en canales, lavarse en fuentes o andar por la calle con el pecho desnudo o en bikini, se introdujeron después de que los residentes se quejaran de que el mal comportamiento de los turistas estaba degradando esta ciudad Patrimonio Mundial de la Unesco.