Debido a que el comportamiento del exmandatario constituye tan solo “una falta” fue puesto en libertad, luego de que hizo una “escena” en un restaurante de San Mateo, próximo a San Francisco (California).

Minutos antes de que la cancillería de Perú confirmara la detención, Toledo y sus abogados habían desmentido en declaraciones a la prensa  de que hubiera tenido problema alguno con la justicia de ese país, ni “incidente” de cualquier tipo.

Yo estoy aquí trabajando en mi oficina. No quiero alimentar lo que han hecho en el Perú“, indicó Toledo, en la que no desmintió haber sido detenido tal y como informó la cancillería..

El expresidente se mostró irritado por la información publicada y evitó ofrecer su versión de los hechos más allá de que se trata de un complot organizado desde su país de origen.

En paralelo a estos hechos, el Departamento de Justicia de Estados Unidos está revisando el pedido de extradición por Toledo, denunciado por, presuntamente, recibir un millonario soborno de la empresa brasileña Odebrecht.

El pedido de extradición de Toledo, presidente de Perú entre 2001-2006, fue presentado por la embajada de Perú en Washington ante el Departamento de Estado en mayo del año pasado, que hizo una serie de consultas a la Unidad de Cooperación Judicial Internacional y Extradiciones (UCJIE), respondidas y enviadas en julio último.