De acuerdo con el concejo municipal, antes del 24 de julio un grupo de trabajo especializado deberá presentar una serie de propuestas, para “ayudar a Mineápolis a adoptar un nuevo esquema que garantice la seguridad de sus ciudadanos”.

Algunos miembros del departamento de policía actual y varios expertos en derechos cívicos, igualdad y relaciones intercomunitarias serán los delegados que estarán al frente del proyecto, agregó la entidad.

Para Lisa Bender, presidenta del concejo, esta decisión muestra un compromiso total por parte de los gobernantes de generar un cambio profundo en la ciudad, “para que cada persona” de la comunidad “pueda estar realmente seguro”.

En la resolución, además, el organismo recordó que George Floyd es uno más de la “larga lista trágica” de víctimas de la brutalidad policial que se ha presentado recientemente en Mineápolis (Minnesota).

Su muerte es “una tragedia que muestra que ninguna reforma impedirá la violencia letal y los abusos de algunos oficiales contra los ciudadanos de nuestra comunidad, especialmente contra las personas negras”, añadió.

A pesar de que varios miembros del concejo municipal pidieron que el desmantelamiento de la policía se someta a votación el próximo 3 de noviembre, el actual departamento no desaparecerá en un corto plazo, ya que está previsto que el proceso dure un año.