Estados Unidos tiene “evidencia significativa” de que el coronavirus se propagó desde un laboratorio en Wuhan (China), pero no tiene “certeza”, aseguró el miércoles el jefe de la diplomacia estadounidense, renovando su acusación ampliamente contestada sobre el origen de la pandemia.

“No tenemos certeza, y hay evidencia significativa de que esto provino del laboratorio. Esas dos declaraciones pueden ser ciertas”, dijo Pompeo a periodistas cuando se le preguntó en rueda de prensa sobre los comentarios divergentes de altos funcionarios estadounidenses.

En esa  misma rueda de prensa, Pompeo le advirtió a la dictadura venezolana que Estados Unidos hará de todo lo posible para repatriar a ciudadanos capturados por Maduro.

“Si el régimen de Maduro decide retenerlos, utilizaremos todas las herramientas que tengamos disponibles para tratar de traerlos de regreso”, dijo Pompeo sobre los dos ciudadanos estadounidenses acusados de tramar una fallida incursión por mar para derrocar a Nicolás Maduro.

El secretario de Estado reiteró la negativa del presidente Donald Trump de que el gobierno de Estados Unidos hubiera participado en el supuesto complot denunciado por Maduro: “Si hubiéramos estado involucrados, habría sido diferente”, concluyó.