Durante un mitin en la ciudad de Esmirna de cara a las elecciones locales del 31 de marzo, Erdogan proyectó un video, que incluía el momento en el que el supuesto asesino entra en una mezquita y dispara a las personas en la sala de rezos, imágenes que retransmitió en directo a través de la red social Facebook.

“Todos los líderes mundiales, todas las organizaciones, empezando por Naciones Unidas, consideran que es un ataque contra el islam y contra los musulmanes. Pero no le ponen nombre. No dicen: ‘Es un terrorista cristiano’“, criticó el mandatario.

Si fuera musulmán, sí que dirían ‘terrorismo islámico’. Miren, eso es muy importante. Le digo a Occidente: ¿Por qué no lo dicen?“, preguntó el jefe de Estado turco, antes de dar paso al vídeo.

El australiano Brenton Tarrant, de 28 años, un ultraderechista antimusulmán y antiinmigración, está acusado de haber cometido el atentado, el peor en la historia de Nueva Zelanda.