Su familia y esposa no tenían noticias de ella desde hace 3 días, por lo que alertaron a las autoridades Los Angeles, desde donde partió su travesía hace 60, publica el diario local Long Beach Post.

Según contaron sus allegados, Madsen, de 60 años (los había cumplido el 10 de mayo durante su viaje), se comunicaba todos los días con ellos mediante correo electrónico e incluso había habilitado una página web para que vieran cómo avanzaba día a día. Además, tuiteaba casi todos los días para informar a sus seguidores cómo iba, indica el mismo medio.

“Mañana es un día para ‘nadar’. Tengo que volver a encadenar mi brida de ancla de proa en caso de que haya una gran tormenta. Se desató hace algún tiempo. He estado usando la popa”, este fue el último mensaje que tuiteó Madsen el 20 de junio.

La atleta, que participó en 3 Juegos Paralímpicos, salió desde la Marina del Rey (Los Ángeles, California) y tenía como destino Honolulu, la capital de Hawái, detalla el rotativo estadounidense.

Sin embargo, el atrevido reto no llegó a buen término. El cuerpo sin vida de Angela Madsen fue encontrado atado a su barco, el cual estaba volcado.

La esposa de la deportista, Debra Madsen, confirmó la triste noticia en la página de Facebook ‘RowofLife’, donde la fallecida informaba todo sobre sus travesías en el mar, pues así se llamaba su embarcación, detalla Long Beach Post.

“Cuando revisé su correo electrónico no había devuelto ningún mensaje. Por el rastreo de satélite no parecía que estuviera remando, estaba a la deriva. Estaba muy lejos de tierra, y la comunicación era complicada. Tenía esperanza, pero ya sentía una sensación de pesadez en el pecho”, escribió Debra en esa red social y agregó:

“Angela estaba viviendo su sueño. Le encantaba estar en el agua, como se podía ver en las fotos que envió… Angela conocía los riesgos mejor que cualquiera de nosotros, y estaba dispuesta a correrlos, porque estar en el mar la hacía más feliz que cualquier otra cosa. Nos dijo una y otra vez que si moría en el intento, así es como se quería ir”.

Según el mismo diario, la atleta paralímpica, desde que salió, había recorrido unos 2.000 kilómetros, la mitad para llegar a la meta.

Angela Madsen quedó parapléjica en el año 1993 durante un partido de basquetbol cuando hacía parte de los Marines de EE. UU. A pesar de una cirugía por la rotura de dos discos de su columna vertebral, no pudo volver a caminar, señala Long Beach Post.

En 2014 ya había logrado cruzar el océano Pacífico con un compañero, pero ahora tenía como meta lograrlo sola, pero murió en el intento, finaliza el diario estadounidense.