Robert Joe Long fue condenado a muerte por el asesinato de la joven de 22 años Michelle Denise Simms y porque además confesó que mató a otras nueve mujeres.

El homicida, de 65 años, fue declarado muerto este jueves a las 6:55 p. m., hora local, luego de recibir una inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, en el condado Bradford.

Long no recibió visitas ni a ningún asesor espiritual en el que ha sido su último día de existencia, y su última comida consistió en un sándwich de carne y tocino, papás fritas y un refresco, según informó el Departamento de Correcciones de Florida.

Estaba calmado y tranquilo. No dijo nada“, dijo la portavoz de la entidad Michelle Gladdy, durante una rueda de prensa ofrecida en los exteriores del presidio, antes de la ejecución.

Joe Long, que estuvo en la cárcel durante 34 años, fue detenido en 1984 luego de secuestrar y violar a Lisa Noland, una adolescente de 17 años que logró escapar y permitió a la policía dar con el paradero del que era conocido como “El violador de los avisos clasificados”.

El ejecutado, que se le sindica como autor de una docena de violaciones, solía escoger a sus víctimas tras mostrarse interesado en artículos que vendían en los clasificados de la prensa local. Cuando iba al domicilio procedía a atacar si encontraba a una mujer sola en la vivienda.

La cadena de asesinatos, según la policía de Florida, se inició con Artiss Ann Wick, muerta en marzo de 1984 y a la que siguieron por lo menos otras nueve víctimas mortales, casi todas ellas estranguladas, hasta su detención en noviembre de ese año.

En casi todos los casos, los cuerpos eran hallados en zonas boscosas y rurales, en algunos casos desnudos y con signos de haber sido estrangulados.

Por la serie de asesinatos y violaciones, a Bobby Joe Long le impusieron 28 cadenas perpetuas y la pena capital en un juicio en 1985.

Su ejecución, la primera que autoriza el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y en la que estuvo presente Noland, según medios locales, se dio luego de que el Tribunal Supremo de EE. UU. rechazara una apelación presentada por su defensa, el último eslabón judicial que podría haber impedido la inyección letal.

Con la de Long, en lo que va del presente año en Estados Unidos han ejecutado a ocho presos.

Desde que el Tribunal Supremo restituyó la pena de muerte hace cuatro décadas, 1.498 presos han sido ejecutados en EE. UU., 98 de ellos en Florida. La de Long es la primera de este año.