“Decidí que es necesario bloquear las propiedades del gobierno de Venezuela debido a la continuación de la usurpación del poder por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro”, dijo Trump en una carta a la titular de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Estados Unidos, que encabeza la presión internacional para propiciar la salida de Maduro, podría así sancionar a cualquier empresa que haga transacciones comerciales con el mandatario socialista.

Trump fue el primero en reconocer como mandatario interino de Venezuela al jefe del Parlamento controlado por la oposición, Juan Guaidó, tras considerar que Maduro se reeligió en elecciones fraudulentas.

Y desde la Casa Blanca impuso una batería de sanciones en los últimos dos años contra el gobierno de Maduro, entre ellas, una restricción para el crudo de la petrolera estatal venezolana PDVSA.

Guaidó, respaldado por Estados Unidos y medio centenar de países, aseguró en Twitter que el bloqueo de EE. UU. “busca proteger a los venezolanos” ante la “dictadura” del mandatario socialista, al que acusa de sostenerse con “dinero saqueado a la República”.

“Esta acción es la consecuencia de la soberbia de una usurpación inviable e indolente. Aquellos que la sostienen, beneficiándose del hambre y del dolor de los venezolanos, deben saber que tiene consecuencias”, indicó.

El canciller de Maduro, Jorge Arreaza, convocó a una rueda de prensa para el martes al mediodía.

Con este marco, el martes comienza en Lima una conferencia con la asistencia de unos 60 países en busca de una salida pacífica a la crisis política de Venezuela, sin presencia de naciones que apoyan al presidente Nicolás Maduro.

Excepciones humanitarias

El bloqueo anunciado el lunes afecta “todos los bienes e intereses en propiedad del gobierno de Venezuela en Estados Unidos”, activos que ahora “están bloqueados y no pueden ser transferidos, pagados, exportados, retirados o manejados”, señala la orden.

La medida también prohíbe transacciones con las autoridades venezolanas cuyos activos estén bloqueados.

Veta asimismo el otorgamiento o recepción de “cualquier contribución o provisión de fondos, bienes o servicios por o para el beneficio de cualquier persona cuyas propiedades e intereses estén bloqueados bajo esta orden”.

La medida excluye “transacciones relacionadas a la provisión de artículos como comida, ropa y medicina destinada a usar para ayudar a aliviar el sufrimiento humano”.

Washington atribuye al mandatario venezolano la debacle económica en Venezuela, que según la ONU ha dejado a un cuarto de sus 30 millones de habitantes en necesidad urgente de ayuda humanitaria.

Trump dijo la semana pasada que estaba considerando un bloqueo al país sudamericano, justo cuando terminaba una jornada del diálogo que media Noruega entre representantes de Guaidó y Maduro para buscar una solución a la crisis.

“¡A Venezuela no la bloquea nadie!”, zanjó el viernes el mandatario socialista, que rompió relaciones con Washington tras el reconocimiento de Guaidó como mandatario interino y sigue aferrado al poder con apoyo en particular de los militares, Rusia y China.

La serie de sanciones que Estados Unidos aplica contra Caracas comenzó en 2014 durante el gobierno de Barack Obama con una ley que impuso penalidades contra personas responsables de violaciones a los derechos humanos.

En julio de 2017, ya bajo el gobierno de Donald Trump, el Tesoro sancionó a Maduro, un día después de la celebración de elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente con miras a imponer “un régimen autoritario”, según dijo.

Tras el inicio del segundo mandato de Maduro el 10 de enero, Estados Unidos impuso sanciones contra PDVSA, que exportaba diariamente 500.000 barriles de petróleo ultra pesado a Estados Unidos, donde operaba Citgo, una filial de la petrolera estatal venezolana cuyas cuentas quedaron bloqueadas para entregarle el mando de sus finanzas a Guaidó.

“Citgo y todos sus activos están protegidos”, señaló Guaidó. “Toda deuda que el régimen pretenda contraer con activos de la Nación será ilegal. Cualquiera que quiera beneficiarse de la crisis será ahuyentado”.

Actualmente las sanciones afectan a Maduro y sus allegados, al canciller, a altos mandos militares y tocan sectores clave de la economía como el sistema financiero, el sector del oro y también a navieras que hayan transportado crudo venezolano.