Se trata de una de las decisiones más drásticas después de que la muerte Floyd desatara protestas en todo el país contra el racismo policial e impulsara el tema en la agenda política de Estados Unidos.

“Nos comprometimos a desmantelar la policía tal como la conocemos en la ciudad de Mineápolis y a reconstruir con nuestra comunidad un nuevo modelo de seguridad pública que realmente mantenga a salvo a nuestra comunidad”, dijo a CNN la presidenta del concejo municipal, Lisa Bender.

Sin embargo, el alcalde de la ciudad, Jacob Frey, se opone a deshacerse del departamento. Además, se prevé una fuerte resistencia a la decisión del concejo municipal si se tiene en cuenta que el jefe del poderoso sindicato de policía de la ciudad, Bob Kroll, apareció el año pasado en un acto junto al presidente Donald Trump.

La promesa de la mayoría de los concejales se dio un día después de que Frey fuera abucheado en un mitin en el que se pedía dejar de financiar a la policía. Más tarde dijo a la AFP que apoyaba “una amplia reforma estructural para revisar este sistema estructuralmente racista”, pero no “abolir todo el departamento de policía”.

En contraste, el gobierno de EE. UU. aún no ha propuesto ningún cambio de política específico, pero se espera que el Caucus Negro del Congreso (CBC), formado por miembros del Partido Demócrata, presente una legislación diseñada para que la policía sea más responsable legalmente de sus acciones.

El proyecto incluiría medidas para facilitar las demandas contra agentes de policía por incidentes mortales; prohibir el tipo de táctica de inmovilización que condujo a la muerte de Floyd por asfixia; exigir el uso de cámaras corporales por parte de los oficiales y establecer una base de datos nacional para registrar la mala conducta de policías.

Una miembro de ese grupo, la legisladora Val Demings, que suena como posible compañera de fórmula presidencial de Biden, explicó el domingo algunos de los cambios que cree necesarios.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, y el racismo sistémico es siempre el fantasma”, dijo Demings, exjefa de policía en Orlando, Florida, a la cadena ABC.

“Lo que tenemos que hacer como nación es responsabilizar (penalmente) a la policía, proporcionar la supervisión necesaria para hacerlo, observar los estándares de capacitación, analizar las políticas de uso de la fuerza, analizar a quién estamos contratando, analizar la diversidad” y elaborar legislación para garantizar la reforma.

Algunas jurisdicciones ya han introducido reformas, empezando con la prohibición del uso de gas lacrimógeno y balas de goma contra los manifestantes.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, dijo el domingo que recortaría el presupuesto para la policía de la ciudad y destinaría algunos fondos para jóvenes y servicios sociales, según los medios locales.

Trump tiene prevista el lunes una mesa redonda con las fuerzas del orden.

Biden, quien ha acusado a Trump de avivar “las llamas del odio”, planea en tanto viajar a Houston el lunes para visitar a la familia de Floyd. También grabará un mensaje para su funeral el martes.