La operación se produjo en el puerto caribeño de Moín, informó este jueves el gobierno costarricense. La cocaína oculta en la sal venía repartida en 26 sacos, y estaban en un contenedor salido del puerto colombiano de Cartagena.

La Policía de Control de Drogas (PCD) halló el cargamento ilícito este miércoles durante una inspección de contenedores en la terminal portuaria de Moín, indicó el Ministerio de Seguridad Pública en un comunicado.

Pero si afuera les llueve, en el interior de Colombia a los narcos no les escampa: en los últimos días ha sido importante la seguidilla de golpes que les han propinado las autoridades, al decomisarles en diferentes partes del país alijos camuflados en productos como papas y patillas.

Eso sin contar con las dificultades que están atravesando los delincuentes para mover su producción desde las áreas rurales hasta las redes de distribución en las ciudades, por los estrictos controles de movilidad que han establecido las autoridades en medio de la cuarentena decretada para enfrentar la pandemia del coronavirus.

En el caso de Costa Rica, el jefe de esa cartera de defensa de ese país, Michael Soto, recordó que se trata del segundo cargamento de cocaína detectado en el puerto caribeño en la última semana, luego de que días atrás se detectara droga oculta en una carga de jugo de piña que sería exportada a Holanda.

“Este es otro golpe contra las organizaciones criminales transnacionales”, destacó Soto en un video distribuido por el Ministerio de Seguridad Pública.

“En lo que va del 2020, la PCD ha decomisado en la terminal de contenedores en Moín un total de 7.716 paquetes con cocaína, cada uno con un peso aproximado a un kilogramo, lo cual estaba en contenedores. Con esto se da un certero golpe al trasiego internacional de drogas”, agregó el comunicado del ministerio.