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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 28, 2026 - 4:35 pm
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Edificios altos, inmuebles lujosos y personas sin hogar son parte del paisaje en la isla de Hawái. El estado número 50 de Estados Unidos sufre una transformación silenciosa que amenaza con desaparecer los rasgos característicos de su cultura indígena.

Sus habitantes coinciden en que el paisaje cambió y también su forma de vida. Para Eric Matsumoto, la isla se transformó y las personas ya no se cuidan entre sí como hace 50 años.

“Hawái era un lugar diferente. Recuerdo mi infancia, vivía en una comunidad muy rural. Muchas personas, incluso de zonas urbanas, no cerrábamos las puertas con llave porque era un lugar seguro. Hoy, por supuesto, no importa dónde estés, tienes que cerrar tu casa y tu auto”, explica el obispo Eric Matsumoto a France 24.

Pero lo que más le preocupa al obispo es la pérdida de la identidad y la cultura comunitaria. La tecnología, el aumento del turismo y la gentrificación convierten a la isla en un sitio distinto.

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“Viajar era mucho más difícil antes, así que menos personas podían venir a las islas. Lo que pasaba era que, si vivías suficiente tiempo en Hawái, comenzabas a darte cuenta de que existe una cultura muy especial. Para mí, lo más importante es el espíritu de Aloha. Solo por vivir aquí, lo escuchas, lo ves reflejado en la gente, y con el tiempo tú comienzas a adoptarlo como parte de tu forma de vivir”, destaca Matsumoto.

El espíritu de Aloha está reflejado en cada letra que compone la palabra y representa los valores de humildad, perseverancia, bondad, generosidad, paciencia, hospitalidad y vivir en armonía.

“Hoy, con tanta influencia externa y con tanta gente que va y viene, hay menos tiempo y menos oportunidades para que ese espíritu se vuelva realmente parte de las nuevas personas que llegan a la isla. Para mí, eso es una pena, estamos perdiendo esa capacidad de vivir y abrazar plenamente el espíritu de Aloha”, dice Matsumoto a France 24.

En Hawái, las palabras nativas más usadas son Aloha, traducida como hola y adiós y Mahalo, que significa gracias.

La cultura hawaiana pareciera diluirse entre centros comerciales y construcciones características del estilo de vida estadounidense.

Inmobiliarios lujosos

Hawái es una isla de contraste. Edificios modernos y personas durmiendo en parques, playas o incluso sus vehículos conviven en sus calles.

Para Kai Smith, Honolulú cambió. En los lugares turísticos, como Waikiki, existe un incremento de personas que se mudan e impactan en el estilo de vida.

“Hay mucha gente mudándose a Hawái. Waikiki se mantuvo igual durante mi infancia, pero ahora está demasiado lleno. Todo está saturado. Todas las tiendas de aquí antes eran más baratas y ahora los precios están por las nubes. Por ejemplo, donde yo vivo, antes solo había locales. Ahora ya no”, dice Smith.

El nativo hawaiano advierte que los haoles –término utilizado para describir a los no nativos de Hawái, específicamente a las personas blancas- no siempre siguen las reglas culturales y el estilo de vida, lo que genera malestar y preocupaciones en los nativos.

“Los haoles ocupan todas las playas, algunos dejan basura por todos lados. He visto personas sosteniendo tortugas, molestando a las focas y a toda la vida marina. Todo eso está en peligro de extinción y muchos isleños del Pacífico aún comen tortuga, aunque estén protegidas por ley”, señala Smith.

El hawaiano recomienda no mudarse a la isla porque eso aumentaría el desplazamiento de locales a lugares como Las Vegas, pero resalta que si lo hacen es fundamental fomentar el respeto mutuo y de la vida silvestre.

“El Gobierno envía aquí a personas sin hogar. Si conversas con todos ellos, muchos te dirán que vienen del continente estadounidense y que le dieron dinero para mudarse a Hawái. Los envían aquí porque es un clima más tropical”, denuncia el joven.

El turismo y el mercado inmobiliario asociado figuran entre los principales motores de este desplazamiento.

Según el Hawaii Appleseed Center, en Maui el 52 % de las viviendas son adquiridas por compradores no residentes, y el 60 % de los condominios y apartamentos pertenecen a inversionistas o segundos propietarios.

Los residentes afirman que no reconocen a sus vecinos y que se venden propiedades por millones de dólares, imposible de costear para un local.

El costo de la vivienda es 149 % más alto que el promedio nacional, lo que obliga a cuatro de cada diez hogares a destinar más de 30 % de sus ingresos en alquiler o hipoteca.

Según el reporte, Hawái necesita entre 64.700 y 66.000 viviendas adicionales a precios asequibles, mientras muchas propiedades permanecen vacías gran parte del año.

“Muchos amigos se han mudado a Las Vegas porque ya no pueden asumir los costos de vivir aquí. Muchos hawaianos se van para allá porque es más barato”, agrega Smith a France 24.

En 2024, el estado registró más de 11.000 personas sin hogar, lo que representó un incremento del 87 %, según el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano.

Aumento de precios

Para Eddie Lee, la gentrificación es la principal causa del aumento de precios de las rentas, tiendas e incluso estacionamientos.

“Ya no podemos hacer las cosas libremente como antes porque ahora hay más personas. Uno siempre escucha los lamentos y quejas de los kupuna -las personas de la tercera edad- porque ya no pueden pescar o acceder a muchos lugares”, señala Lee a France 24.

El nativo de la isla resalta que a muchos homeless, término con el que se le conoce a las personas sin hogar, las obligan a salirse de sus hogares por no poder asumir el incremento de precios.

“La forma de vida y la cultura han cambiado mucho. Antes no veías todos esos edificios altos. El incremento de precios de la comida, hospedaje, estacionamientos es difícil de cubrir para nosotros”, reclama Lee, de 42 años.

El hawaiano añade que existe una dependencia económica del turismo y las bases militares. La mayoría de los productos que se consumen son importados a pesar de la posibilidad de siembra que el clima y la vegetación podría ofrecer más allá de la caña de azúcar.

Más gentrificación

Una encuesta de la organización Housing Hawai‘i’s Future, revela que el 45 % de los adultos jóvenes, entre 18 y 34 años, consideran abandonar el estado en los próximos 5 años debido a los costos de vivienda.

Pero no solo la gentrificación desplaza a los nativos, también las proyecciones económicas.

Según el departamento de investigación de la Universidad de Hawái, la economía de la isla entrará en una “recesión leve” en 2026, con un crecimiento desacelerado de 1.2 % en 2025.

Esto podría agravar la situación si se produce una reducción del turismo -uno de los principales ingresos económicos- y los precios de la vivienda no bajan lo suficiente para ser asequibles.

Hawái, conocida mundialmente por sus playas y volcanes, comienza a normalizar un paisaje donde el lujo y la extrema desigualdad conviven.

El aumento de la inversión inmobiliaria, la llegada constante de nuevos residentes y el encarecimiento de la vida reducen la capacidad de los locales para permanecer en la isla.

El destino turístico que inspira hasta canciones de Bad Bunny, lucha por mantener su espíritu y cultura más allá del uso de las palabras Aloha y Mahalo.

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