En Washington, noroeste del país, las muertes ascendieron a 50, seguido de Nueva York con 12 y California con 11.

De momento, al menos 5.702 casos de COVID-19 han sido confirmados en Estados Unidos, de los cuales casi la mitad están concentrados en esas tres ciudades.

A nivel global, Europa es actualmente el foco de la pandemia de coronavirus, la enfermedad de la que se registran cerca de 29.000 casos en Italia, más de 9.000 en España, unos 5.400 en Francia y 4.900 en Alemania, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Mientras esa cifra se conoce, el gobierno de Donald Trump presentó este martes un enorme paquete de estímulo fiscal de cerca de un billón de dólares, en el que se incluye el envío de “cheques” con efectivo a los ciudadanos “de manera inmediata”, para contener el impacto económico del coronavirus.

“Estamos estudiando enviar cheques a los estadounidenses de manera inmediata (…) Los estadounidenses necesitan efectivo ahora”, aseguró Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de EE.UU., en una rueda de prensa en la Casa Blanca, al delinear algunas de las propuestas del multimillonario plan de estímulo fiscal.

La propuesta ya había sido lanzada este lunes por el senador y exaspirante republicano a la Casa Blanca en 2012, Mittt Romney, quien sí que puso un número: un cheque de 1.000 dólares a cada adulto para contrarrestar los efectos de la epidemia.

Los medios estadounidenses han adelantado que el paquete fiscal podría superar el billón de dólares entre aplazamientos del pago de impuestos, asistencia a sectores especialmente afectados como las aerolíneas u hoteles, y la mencionada entrega de efectivo a los ciudadanos.

Este plan superaría al lanzado para hacer frente a la aguda crisis financiera de 2008 por la Administración del entonces presidente, Barack Obama, de 700.000 millones de dólares.