En Moscú (Rusia) se está estudiando este tratamiento experimental que consiste en la transfusión de plasma sanguíneo. El análisis es realizado por el Instituto de Investigación y Medicina de Emergencia Sklifosovski, según informó Actualidad RT. 

El plasma sanguíneo de pacientes recuperados es un suero al que se le han removido los glóbulos rojos y las plaquetas. Este líquido restante contiene agua, sales y anticuerpos específicos, entre los cuales hay algunos que ayudarían a fortalecer la inmunidad de otros pacientes que aún luchan contra el virus.

Para esta práctica se recolecta este plasma convaleciente de la persona recuperada y se procesa. Se hace un proceso de serología (para saber que realmente tenga los anticuerpos), se comprueba que no haya microorganismos que vayan a transmitir infecciones y se cuenta la cantidad de anticuerpos presentes, explicó Clínica Alemana.

Esta técnica se utiliza desde hace más de un siglo para tratar otras afecciones y por ahora es una opción experimental contra la pandemia para disminuir muertes e incluso casos.

El jefe del Laboratorio de Ingeniería Genómica del Instituto de Física y Tecnología de Moscú, Pável Volchkov, explicó que si este plasma se transfiere a una persona que no ha estado enferma o, por el contrario, que ahora está enferma por COVID-19, los anticuerpos contenidos en el plasma pueden unirse a estas partículas del virus, neutralizarlas y frenar el desarrollo del coronavirus, agregó el mismo medio.

En la Agencia Federal de Biomedicina de Rusia aseguran que entre el 50 y 80 % de los pacientes recuperados tienen la suficiente cantidad de anticuerpos para no volverse a enfermar. Sin embargo, no todos tienen las características y los niveles de anticuerpos necesarios para ser potenciales donadores.