Inspirado por esas imágenes, Léwinson se dijo a sí mismo en ese momento que algún día debía “contribuir a la sociedad” de esa manera. Fue así como hace unos meses salió a las calles de Barcelona en compañía de tres amigas y comenzó con su labor, informó El País de Cali.

Léwinson aseguró al periódico que sus amigas eran las que se acercaban a las personas y les preguntaban a los habitantes de calle si querían un corte, pues al principio él era muy tímido.

“Yo siempre andaba nervioso. Estaba sudando cuando empecé con el primer muchacho. En un momento levanto la mirada y ya había personas rodeándome, gente grabando, otros haciendo cola para hacerse cortar. Poco a poco fui cogiendo confianza… el segundo, el tercero, el cuarto y así”.

El artículo continúa abajo

Aunque el hombre sabe que solo es un corte de pelo, esto, en el fondo, es una manera de mostrarles a los habitantes de calle que alguien está dispuesto a brindarles una mano:

“Estas personas en verdad necesitan una ayuda. Más que darles una moneda, se trata de brindar un saludo, escucharlos, eso los llena bastante, es como un desahogo. Pienso que todo el mundo debería hacerlo para que sepan cómo se siente ayudar. Esa satisfacción me llena más que cualquier cosa”.

En una entrevista reciente que le hizo PlayGround, Léwinson manifestó que su labor es un “propósito de Dios” para ayudar a los demás y agregó que “un corte de pelo es muy necesario aunque no lo parezca”.

Aunque en la cuenta de Instagram del colombiano se aprecia que él se codea con estrellas del fútbol como Yerry Mina y con cantantes como Nicky Jam, Léwinson no pierde su sencillez y lo demuestra con su labor en Barcelona.

A continuación puedes ver algunas fotos de él: