El país norteamericano alcanzó este martes los 24’230.850 contagios confirmados de coronavirus SARS-CoV-2, además de superar los 400.000 muertes, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.

El balance, que cierra a las 20:00, hora local, muestra que 401.361 estadounidenses habían perdido la vida por COVID-19 en ese país, que este jueves 21 de enero cumple un año de haber detectado el primer caso.

El estado de Nueva York sigue como el más golpeado del país, con 41.368 muertos, seguido por California (34.072), Texas (33.032), Florida (24.436) y Nueva Jersey (20.512).

Otros estados con un gran número de muertos son Illinois (20.153), Pensilvania (19.423), Michigan (14.702), Massachusetts (13.749) o Georgia (12.572).

En cuanto a contagios, California suma 3’038.500, le sigue Texas con 2’152.641, tercero es Florida con 1’589.097, Nueva York es cuarto con 1’268.692 e Illinois es quinto con 1’076.532.

COVID-19 superó con creces las peores proyecciones de Trump

El balance provisional de fallecidos supera con creces la cota más baja de las estimaciones iniciales de la administración Trump, que proyectó, en el mejor de los casos, entre 100.000 y 240.000 muertes a causa de la pandemia.

Luego, el presidente saliente rebajó esas estimaciones y se mostró confiado en que la cifra final estaría más bien entre los 50.000 y 60.000 fallecidos, aunque luego volvió a subir hasta 110.000, un número que también se superó hace tiempo.

¿A qué se enfrenta el nuevo presidente Biden? El Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, en cuyos modelos de predicción de la evolución de la pandemia se fija a menudo la Casa Blanca, calcula que para el 1 de mayo habrán muerto más de 560.000 personas en ese país.