“La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declaró válida la junta directiva” encabezada por el diputado Parra, señala una sentencia difundida por la corte.

Parra, un legislador opositor que rompió con Guaidó después de ser acusado de corrupción vinculada con un programa de distribución de alimentos del gobierno de Nicolás Maduro, juró el pasado 5 de enero con apoyo de congresistas chavistas como jefe del único poder controlado por la oposición en el país. Esto en una sesión sin quorum y sin Guaidó, bloqueado por militares a las puertas del Palacio Legislativo.

Un centenar de diputados debió reunirse en la sede de un periódico para reelegir a Guaidó como presidente de la Asamblea Nacional, cargo desde el cual se proclamó en 2019 presidente interino de Venezuela con reconocimiento de más de 50 países liderados por Estados Unidos.

“Queda prohibida la instalación de un parlamento paralelo o virtual, el cual no tiene ningún efecto jurídico”, indica el fallo del TSJ, que ha declarado nulas todas las decisiones del Parlamento desde que la oposición asumió la mayoría en 2016. Una oficialista Asamblea Constituyente asumió, de facto, las funciones de esa institución.

La sentencia del máximo tribunal de ese país coincide con las negociaciones para elegir un Consejo Supremo Electoral (CNE) de cara a elecciones parlamentarias previstas para este año, en torno de las cuales no se han informado avances. Eso sí, la posición de Parra mejora claramente en la disputa con Guaidó por escoger autoridades.

La mayoría opositora de la cámara declaró “usurpador” a Maduro acusándole de ser reelegido fraudulentamente. El grueso de la oposición denunció como un “golpe de Estado parlamentario” la acción de Parra y Washington emitió sanciones financieras contra él.

Parra, en el Palacio Legislativo, y Guaidó, en sedes alternas, han presidido desde entonces sesiones paralelas con diputados aliados.