De acuerdo con Reuters, Magufuli pidió una investigación en la precisión de las pruebas de COVID-19 porque ” los kits de prueba importados estaban defectuosos”, al dar positivo, entre otras cosas, en muestras de una cabra y hasta una papaya.

Esto ocurrió el domingo pasado y para el lunes, Catherine Sungura, jefa de comunicaciones del ministerio de salud, dijo en un comunicado que el director del laboratorio y su gerente de control de calidad habían sido suspendidos de inmediato, señala Reuters.

Sungura, además, señaló que formó un comité de expertos para investigar las operaciones del laboratorio, su proceso de recolección y prueba de muestras, detalla la agencia estadounidense.

Sin embargo, la oposición acusa a las autoridades de tapar datos y de no tomarse la epidemia en serio.

Por ello, presidente Magufuli dijo que ese tipo de casos eran falsos positivos y puso en cuestión la fiabilidad del material y del personal del laboratorio, mencionando posibles casos de “sabotaje”.

“Es posible que haya errores técnicos o que los reactivos importados tengan problemas. También es probable que los técnicos estén siendo pagados para inducir al error”, declaró en un discurso retransmitido por la cadena pública TBC.

El jefe del Estado pidió al nuevo ministro de Asuntos Constitucionales y Jurídicos, Mwigulu Nchemba, que se haga cargo del asunto.

Nchemba fue nombrado recientemente en sustitución de Augustine Mahiga, de 74 años, quien falleció hace poco convirtiéndose en el tercer diputado de Tanzania muerto en solo 11 días. No se dieron explicaciones de la causa de su muerte.

Mientras que la mayoría de países de África decretaron medidas de confinamiento y toques de queda, Tanzania únicamente cerró sus centros escolares, pero los comercios y el transporte continúa funcionando con normalidad.

Ese país africano, que no ofrece actualizaciones diarias sobre los contagiados de COVID-19, ha reportado hasta el momento 480 casos confirmados y 18 muertes relacionadas.