De acuerdo con el diario local Il Gazzettino, el sujeto habría sufrido un paro cardiaco el pasado viernes por la tarde.

El dueño del local, Franco Garoni, al percatarse que el hombre no salía luego de los 15 minutos, entró a la cabina y lo encontró desplomado, indica el mismo medio.

El mismo Garoni le dijo al rotativo italiano que el británico, cuando entró a su ‘sexshop’, parecía “tranquilo” y tal vez “cansado”, pero que nunca pensó que estaba al borde de la muerte.

El propietario del lugar llamó a los servicios de emergencia y cuando llegaron los médicos intentaron resucitar al hombre, pero ya era demasiado tarde y lo declararon muerto, finaliza Il Gazzettino.