Es tanta la maldad de Porton, una prostituta de 23 años de edad, que mató a sus dos hijas, Lexi Draper y Scarlett Vaughan, en dos momentos diferentes. A la primera el pasado 15 de enero y a la segunda el primero de enero, publica el diario The Independent.

Las niñas presentaban signos de obstrucción deliberada de las vías respiratorias, lo que significa que las ahorcó y asfixió. Y aunque la madre, en un primer momento, intentó pasar las muertes como naturales, el jurado de Birmingham no tuvo duda de su culpabilidad después del juicio que duró cinco semanas, explica el mismo medio.

Según la malvada mujer, sus hijas interferían en su vida y trabajo, pues se dedicaba a cobrar por sexo y ellas eran “una carga” para seguir con ese estilo de vida. Incluso, la policía le confiscó su celular y encontró que había aceptado 41 solicitudes de amistad en una página de citas tan solo un día después de la muerte de Lexi Draper, detalla el rotativo inglés.

Además, también descubrieron, que envió fotos en ‘topless’ cuando una de sus hijas estaba en una clínica por una infección estomacal y hasta que estaba cuadrando una cita con un hombre el día del funeral de Scarlett Vaughan, añade The Independent.

El celular fue la pieza clave para encontrar culpable a Louise Porton, pues en el historial de búsqueda en Google había frases como: “cuánto tiempo tarda un cadáver en quedarse frío”, “Cinco cosas extrañas que suceden cuando mueres” o “¿Puedes morir si tienes la nariz tapada y te tapas la boca con cinta adhesiva?”, indica ese diario.

“En el contexto de dos muertes inexplicables consistentes con obstrucción deliberada de las vías respiratorias, es difícil no sacar la conclusión de que, para la acusada, a veces, sus dos hijas se interpusieron en el camino de ella haciendo lo que quería, cuando quería y con quién quería”, dijo sobre el caso el fiscal Oliver Saxby, citado por el periódico británico.