La policía brasileña enfrentó con gases lacrimógenos a cientos de partidarios del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro que se manifiestan este domingo ante el Congreso en Brasilia, una semana después de la investidura del presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva. 

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Las inmediaciones del Congreso habían sido acordonadas por las autoridades, pero bolsonaristas que se niegan a aceptar la elección de Lula retiraron las vallas de seguridad y decenas de ellos subieron la rampa del edificio para ocupar la azotea.

Las impactantes imágenes, que recuerdan al asalto del Capitolio en Estados Unidos, muestran una marea humana ingresando en el edificio de arquitectura moderna, sede de la Cámara de Diputados y del Senado. Los manifestantes ocuparon el techo, pero también los jardines adyacentes, incluido el del palacio presidencial de Planalto.

Bolsonaro, quien fue derrotado por estrecho margen por Lula en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 30 de octubre, viajó a Estados Unidos dos días antes de entregar el cargo a su sucesor.

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Al respecto, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, manifestó su posición sobre lo que está sucediendo en ese país y pidió que se tomen medidas urgentes: “Toda mi solidaridad a Lula y al pueblo del Brasil. El fascismo decide dar un golpe. Las derechas no han podido mantener el pacto de la no violencia. Es hora urgente de reunion de la OEA si quiere seguir viva como institución y aplicar la carta democrática”.

Y agregó: “Propusimos que se fortaleciera el sistema interamericano de Derechos Humanos aplicando las normas vigentes y ampliando la carta a los derechos de la mujer, ambientales y colectivos pero la respuesta son golpes parlamentarios o golpes violentos de la extrema derecha”.

Graves acusaciones a Juliana Guerrero y más miembros del Gobierno de Petro: habló alta funcionaria

Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual funcionaria del Gobierno, aseguró que hay más de 20 personas que están buscando desacreditarla con el presidente Gustavo Petro acusándola de varios hechos que ella no cometió, pero lo que sí hizo fue destapar una supuesta disputa interna de poder entre diferentes funcionarios o personas cercanas al presidente, como Juliana Guerrero y Carlos Carrillo, con quienes ella ha tenido una confrontación desde hace varios meses.