De acuerdo con la cadena de noticias CNN, el respaldo de Barack Obama, aún muy popular entre los demócratas, es un impulso para el candidato de 77 años, que buscará disputarle a Donald Trump –considerado como uno de los presidentes más peligrosos en la historia reciente de EE. UU.– su reelección.
“Creo que Joe tiene todas las cualidades que necesitamos en este momento. Cuenta con el temperamento y la experiencia para guiarnos a través de uno de nuestros tiempos más oscuros. Es por eso que estoy orgulloso de apoyarlo para que se convierta en el Presidente de los Estados Unidos”, manifestó el exmandatario en un video.
Obama, según algunos medios locales, no tenía intención de interferir en las primarias de su partido hasta que hubiera un ganador, como en 2016, cuando esperó a la victoria de Hillary Clinton sobre Bernie Sanders para apoyar a la exprimera dama.
Biden fue la mano derecha durante los ocho años que el expresidente estuvo en la Casa Blanca. El exvicepresidente hizo gala durante la campaña de las buenas relaciones que tiene con este, un importante activo entre los votantes demócratas.
Además de Obama, este lunes Sanders confirmó su apoyo a Biden luego de retirarse de las elecciones primerias hace más de una semana. Las senadoras Kamala Harris y Amy Klobuchar, y el excongresista Beto O’Rourke también se unieron a la campaña del exvicepresidente.
Se espera que Biden sea nominado oficialmente como candidato en la convención demócrata prevista para el 17 de agosto.
Obama: "Republicans are not interested in progress. They're interested in power… Our country's future hangs on this election… The other side has a massive war chest. The other side has a propaganda network with little regard for the truth."pic.twitter.com/5oAIKbpnM3
— Brian Tyler Cohen (@briantylercohen) April 14, 2020
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.