Kellyanne Conway, asesora del presidente estadounidense Donald Trump, adoptó esta postura durante una recepción oficial en la Casa Blanca.

En una imagen tomada por un fotógrafo de la AFP, Conway aparece de rodillas sobre un sofá de la oficina presidencial con el celular en la mano mientras que Trump posa para una foto con los líderes negros de colegios y universidades.

Un columnista del diario The Wall Street Journal fustigó la actitud de Conway y sugirió que un comportamiento semejante de asesores de administraciones previas habría provocado protestas aún mayores.

“Si Rice o Jarrett se hubieran sentado de la misma forma en el salón oval, los conservadores habrían quedado roncos durante semanas por tanta crítica”, escribió Bret Stephens, en alusión a Susan Rice y Valerie Jarrett, cercanas asesoras del expresidente Barack Obama.

El propio Obama, quien fue fotografiado muchas veces en posturas relajadas, también fue blanco de críticas por aflojar el código de vestimenta de traje y corbata.

Muchos usuarios de Twitter criticaron a Conway al considerar que su lenguaje corporal constituyó una “falta de respeto”. Algunos realizaron comparaciones con una foto de 2013 del Obama con sus pies sobre el escritorio del salón oval.

“Recuerden cuando los Republicanos perdían la cabeza por la decoración de la oficina oval de Obama”, tuiteó un usuario.

Esta no es la primera vez que Conway es centro de una polémica.

Recientemente fue duramente cuestionada por haber llamado públicamente a comprar los productos de la marca de Ivanka, la hija del presidente Trump. La Oficina de Ética del gobierno urgió una investigación e instó a una acción disciplinaria.

También estuvo en el foco tras introducir el concepto de “hechos alternativos” en el léxico político para justificar afirmaciones de la Casa Blanca de cosas que nunca ocurrieron.

AFP

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.