La decisión que procede del organismo independiente que regula en Inglaterra la protección de datos, la Oficina del Comisario de Información (ICO), fue asumida de manera negativa por la compañía.

“Estamos sorprendidos y decepcionados por las conclusiones iniciales” de ICO, lamentó el presidente de British Airways, Álex Cruz, en un comunicado.

Aún en desacuerdo, el monto de la multa que la empresa tendrá que cancelar representa 1,5% de su facturación anual en 2017.

En septiembre del año pasado, la aerolínea había prometido compensaciones para los viajeros afectados financieramente, sin embargo, la compañía declaró hoy que no estaba al corriente de ningún robo de dinero en los clientes afectados por el pirateo.

La información robada incluía nombres, direcciones, emails y datos de tarjetas bancarias, incluyendo el número, la fecha de caducidad y el código de seguridad de tres cifras.