El recuento de votos en Bolivia da al presidente Evo Morales una ligera ventaja con la que sería vencedor en esta primera vuelta, al 98,42 por ciento del escrutinio.

Morales, candidato a la reelección por el Movimiento al Socialismo, tiene el 46,83 por ciento de los sufragios, por el 36,7 del opositor Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana.

El mandatario boliviano supera en un 10,13 por ciento de votos a su principal rival en las urnas, con lo que ganaría en esta primera ronda.

Las únicas actas por computar corresponden a la región de Chuquisaca, donde está la capital del país, Sucre, con un 70,40 % de sufragios escrutados, mientras que en el departamento amazónico de Beni el cómputo quedó detenido en el 99,69 % porque será necesario repetir la votación en unas pocas mesas electorales, sin que el órgano electoral haya dado más detalles.

Mesa ha advertido de que no reconocerá un resultado que no le lleve a una segunda vuelta contra Morales, al denunciar un “fraude gigantesco” por parte del órgano electoral a favor del presidente.

Evo Morales, por su parte, alerta de que las denuncias de la oposición son un intento de “golpe de Estado” para negarle la victoria en primera ronda.

Las protestas sacuden el país desde el lunes, con incendios en sedes del órgano electoral en varias regiones y enfrentamientos entre partidarios y detractores del presidente y con la policía.

El sistema electoral boliviano da la victoria al candidato con al menos el 50 por ciento más uno de los votos o el 40 con diez puntos de ventaja sobre el segundo, pero si no alcanza estos porcentajes, los dos más votados van a segunda vuelta.