La Cancillería de Colombia detalló en un comunicado que junto a ellos han llegado cerca de 400 miembros de sus familias, para lo cual el Gobierno colombiano estableció un procedimiento de “recepción y atención” que tiene como base las disposiciones internacionales sobre derechos humanos.

Agregó que los desertores han sido entrevistados por las autoridades migratorias y han recibido atención en salud, apoyo legal, alojamiento provisional y comida.

Asimismo manifestó que “un número significativo de miembros de este grupo” está tramitando solicitudes de refugio y a quienes ya les fue aprobada esta medida les han entregado los “salvoconductos” que les permitirán permanecer en Colombia mientras que la Cancillería realiza las gestiones correspondientes.

El Gobierno colombiano también destacó el apoyo logístico que le ha brindado la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

De igual forma, el Ejecutivo trabaja con Humberto Calderón Berti, embajador en Bogotá del opositor Juan Guaidó, que se proclamó en enero presidente interino de Venezuela, para buscar soluciones para los desertores, a quienes les mantendrán el alojamiento y alimentación transitoria.

“Vale la pena aclarar que el Gobierno colombiano no tolerará ninguna alteración del orden público o amenazas a la seguridad por parte de ningún ciudadano, de ninguna condición o nacionalidad, y estará atento a tomar las decisiones a que haya lugar en caso de presentarse alguna amenaza de esta naturaleza”, añadió la Cancillería.

Venezuela afronta una crisis política y social que se acentuó después de que el pasado 23 de enero el líder del Parlamento, Juan Guaidó, se declaró mandatario interino al invocar unos artículos de la Constitución venezolana y logró el respaldo de buena parte de los países del continente americano, incluido Colombia, y una veintena de naciones europeas.

La oposición venezolana, que no reconoce el nuevo mandato que juró Nicolás Maduro el pasado 10 de enero, al considerar ilegítimas las elecciones de mayo del año pasado, asegura que el país atraviesa una “emergencia humanitaria compleja” y por eso Guaidó ha gestionado ayuda con la comunidad internacional.

Desde el pasado 23 de febrero, día en el que hubo un intento fallido de ingreso de esa ayuda humanitaria a Venezuela desde Colombia y Brasil, miembros de la Fuerza Pública venezolana han desertado, algunos de los cuales llegan con uniforme y armamento, mientras que otros lo hacen de civil y en ocasiones acompañados por sus familias.