Por: El Colombiano

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...

Este artículo fue curado por pulzo   Ene 6, 2026 - 6:01 am
Visitar sitio

La Superintendencia Financiera de Colombia confirmó una nueva disminución en el Interés Bancario Corriente (IBC) aplicable a los créditos de consumo y ordinarios para enero de 2026, lo que trae consigo una reducción significativa en la tasa de usura asignada a este tipo de préstamos. En términos concretos, la tasa máxima legal autorizada para estas modalidades quedó establecida en 24,36% efectivo anual, un descenso notable respecto al 25,02% que se permitía durante diciembre de 2025, de acuerdo con la Resolución 2288 de 2025 expedida por la entidad.

Según el comunicado de la Superintendencia Financiera, el Interés Bancario Corriente para crédito de consumo y ordinario se certificó en 16,24% efectivo anual para enero, lo que representa una baja de 44 puntos básicos comparado con la cifra del mes anterior, la cual se situaba en 16,68%. Este retroceso contribuye a disminuir la carga financiera de los colombianos que acuden a préstamos formales, pues el IBC es la base sobre la que se calcula el máximo que pueden cobrar los bancos por intereses remuneratorios y de mora.

El informe presentado detalla que, además de los créditos de consumo, se establecieron nuevas tasas para otras modalidades vigentes durante enero. El crédito de consumo de bajo monto, dirigido a personas que solicitan pequeñas sumas, quedó certificado en 45,90% efectivo anual. Para los créditos productivos, que incluyen préstamos orientados al desarrollo empresarial y actividades económicas rurales y urbanas, los porcentajes variaron significativamente: el crédito productivo de mayor monto fue certificado en 26,80%, el rural en 18,65% y el urbano en 38,49%. En el segmento de crédito popular productivo, el IBC rural alcanzó 50,88% y el urbano 59,83%.

De acuerdo con lo estipulado en el artículo 884 del Código de Comercio y el artículo 305 del Código Penal, la tasa de usura se calcula tomando el IBC y sumándole un porcentaje adicional, el cual determina el límite máximo que puede cobrar legalmente una entidad financiera. Para enero de 2026, las tasas máximas legales se fijaron en 24,36% para créditos de consumo y ordinarios, 68,85% para consumo de bajo monto, 40,20% para crédito productivo de mayor monto, 27,98% para el productivo rural y 57,74% para el productivo urbano. En el sector de crédito popular productivo, la tasa máxima en la modalidad rural será del 76,32%, mientras que en la urbana llegará al 89,75% efectivo anual.

Lee También

Esta reducción constituye un respiro para los hogares que dependen de préstamos para cubrir necesidades o inversiones, al tiempo que las nuevas certificaciones de tasas servirán de referencia crucial para aquellos emprendedores y empresas que sostienen su actividad en el crédito, especialmente en contextos rurales y urbanos donde acceder a financiamiento formal es determinante para la operatividad. La Superintendencia Financiera enfatizó que estos valores estarán vigentes solamente entre el 1 y el 31 de enero de 2026 como parte de su función de regulación, vigilancia y control sobre el sistema financiero colombiano.

¿Qué implica que una tasa de interés sea certificada y cómo afecta esto a los usuarios del sistema financiero?

La certificación del Interés Bancario Corriente implica que la Superintendencia Financiera fija de manera oficial el límite máximo que las entidades pueden cobrar en intereses para ciertos tipos de crédito. Esta medida busca proteger a los usuarios de prácticas abusivas, garantizar transparencia y propiciar condiciones más justas en el mercado financiero. Los valores certificados son esenciales porque definen la tasa de usura, es decir, el interés tope permitido por la ley.

Para los usuarios, la certificación actúa como un mecanismo de protección y referencia, ya que establece las reglas del juego en materia de costos crediticios, evitando que los bancos y entidades financieras cobren intereses excesivos. Así, quienes acceden a créditos pueden comparar propuestas y tomar decisiones informadas, beneficiándose directamente de reducciones como la recientemente certificada para enero de 2026.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

Lee todas las noticias de nación hoy aquí.