El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
En el municipio de Dosquebradas, Risaralda, las autoridades lograron la detención de Jhon Mario Andrade Campos, conocido como “Jhonsito”, señalado como el principal líder del Grupo Delincuencial Común Organizado Las Acacias. Según información de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, esta estructura es considerada una de las más violentas en el área del Alto Magdalena. El operativo se desarrolló tras meses de labores de inteligencia y vigilancia, acorde a datos obtenidos en Cundinamarca. Las unidades especializadas lograron ubicar a Andrade Campos en una zona residencial, donde se ocultaba para eludir el cerco policial que desde hacía meses se había intensificado.
Durante el allanamiento, agentes policiales incautaron 162 dosis de marihuana, además de otros materiales ahora incorporados a la investigación penal. El procedimiento contó con la coordinación entre el Departamento de Policía Cundinamarca, la Policía Metropolitana de Pereira y la Fiscalía General de la Nación, como indica El Espectador. Estas instituciones articularon esfuerzos para capturar a un individuo cuya posición criminal, de acuerdo con las fuentes oficiales, representaba un foco de violencia recurrente en Girardot y municipios circundantes.
De acuerdo a estimaciones de la Policía, Andrade Campos habría estado involucrado en al menos 27 homicidios cometidos durante 2025, lo que suponía más de la mitad de las muertes violentas documentadas en Girardot para ese año. Durante cerca de diez años, este hombre formó parte de redes criminales, y por lo menos cinco de ellos ejerció el mando en Las Acacias, una organización con unos 87 integrantes y presencia en 14 barrios de Girardot, así como en poblaciones vecinas como Tocaima, Ricaurte y Flandes.
Las pesquisas policiales también evidenciaron que el grupo liderado por “Jhonsito” mantenía una confrontación abierta por el control del microtráfico con otros colectivos criminales de la región, como Punta del Palo y Valle del Sol, rivalidad que agudizó los índices de criminalidad en la zona. Además, la Policía y la Fiscalía sostienen que esta estructura instrumentalizaba a menores de edad para actividades ilícitas como el sicariato y la distribución de estupefacientes, promoviendo la violencia y el reclutamiento de adolescentes en el crimen.
El historial delictivo de Andrade Campos suma una fuga, el 16 de mayo de 2021, del Centro de Traslado por Protección de Soacha, donde cumplía condena por homicidio, concierto para delinquir y porte ilegal de armas. Conforme a las autoridades, la reciente captura debilita la cadena de mando de Las Acacias y frena tanto sus ingresos como su expansión hacia nuevos territorios en el Alto Magdalena cundinamarqués.
La ofensiva que culminó en la detención fue producto del mandato de la cúpula policial tras un Consejo de Seguridad Extraordinario realizado el 28 de diciembre de 2025, donde se anunciaron recompensas de hasta 100 millones de pesos para quienes aportaran información útil sobre cabecillas criminales. Entre los más buscados, además de “Jhonsito”, figuran alias “Traqueto” y alias “Chiringa”, pertenecientes a otras estructuras ilegales que aún operan en la región, aseguró El Espectador.
Finalmente, un juez de la República decretó medida de aseguramiento intramural para Andrade Campos, quien fue trasladado a prisión en Pereira mientras avanzan los procesos judiciales en su contra. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para que reporte cualquier dato vinculado con Las Acacias y otras bandas delincuenciales, con el propósito de erradicar su accionar violento en el departamento.
¿Qué es un Grupo Delincuencial Común Organizado?
La denominación "Grupo Delincuencial Común Organizado" es utilizada por las autoridades colombianas para describir estructuras dedicadas a actividades criminales como el narcotráfico, el sicariato y la extorsión. Estos colectivos suelen conformarse por decenas de integrantes y se caracterizan por ejercer control territorial y mantener enlaces jerárquicos.
Esta clasificación permite a la Policía y a la Fiscalía implementar estrategias de investigación y judicialización específicas, enfocadas en desarticular las redes de mando y sus fuentes de financiamiento ilícito. Así, se busca no solo capturar a los cabecillas sino también reducir el impacto social y económico de sus actividades delictivas en las comunidades donde operan.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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