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Ruido de Páramo emerge como un proyecto musical pionero que irrumpe en la escena contemporánea al fusionar música electrónica con sonidos tradicionales de Latinoamérica. Sentando las bases de una identidad sonora innovadora, el proyecto actualmente trabaja en la producción de su primer álbum de doce canciones, financiado parcialmente a través de un estímulo de la Secretaría de Cultura y Civismo de Manizales. La obra, que propone una mezcla singular de géneros como el currulao, la cumbia, ritmos andinos y el dancehall, tiene previsto su lanzamiento para noviembre y representa un manifiesto artístico que desafía convenciones y apuesta por la diversidad cultural.
El germen creativo de Ruido de Páramo se remonta a 2017, en un proceso de búsqueda musical y personal emprendida por su fundador. Motivado por el deseo de reconectarse con las raíces que su generación había vivido de manera escasa, el creador se sumergió en el repertorio de Lulacruza, grupo considerado referente esencial para experimentar con la confluencia entre tradición y modernidad en el ámbito musical. Así, la apuesta de Ruido de Páramo no solo responde a una inquietud estética, sino que también reivindica la importancia de preservar, reinterpretar y revitalizar las expresiones culturales ancestrales desde un punto de vista actual.
Esta tendencia a redescubrir y resignificar el patrimonio musical resuena a escala global, como han subrayado estudios del Instituto Smithsonian y revistas especializadas en etnomusicología. Las investigaciones coinciden en que la reinterpretación de músicas tradicionales a través de plataformas tecnológicas y lenguajes electrónicos permite ampliar las audiencias, robustecer los diálogos interculturales y mantener vivas las manifestaciones patrimoniales. En el contexto latinoamericano, estas prácticas cobran especial relevancia al contribuir a un fortalecimiento de la identidad regional en tiempos de globalización cultural.
Ruido de Páramo, además, introduce un componente ambiental al incorporar la estética de los páramos—uno de los ecosistemas más significativos de la región—en la estructura conceptual y sonora de su propuesta. Según la Fundación Biodiversidad y plataformas culturales orientadas al arte y la ecología, iniciativas como esta desempeñan un papel fundamental en sensibilizar y concientizar sobre la urgencia de proteger el entorno. Sin embargo, el creador ha señalado en entrevistas que, pese al valor innovador del proyecto, su recepción ha sido desigual en ciertos espacios locales, evidenciando persistentes desacuerdos respecto a la integración de lo electrónico y lo natural dentro del panorama musical tradicional.




Un elemento distintivo de Ruido de Páramo es el uso de la máscara en el escenario. Más allá de lo visual, la máscara constituye un acto performático que transforma y amplifica la identidad del músico ante el público, recurso presente en numerosos movimientos experimentales de la música global. Tal estrategia no solo resalta la teatralidad inherente al proyecto, sino que también genera nuevas rutas de conexión con las audiencias, situando el foco en la experiencia artística colectiva.
La relevancia de Ruido de Páramo se consolida a través de su participación en festivales alternativos como La Greca, en Chinchiná, espacios diseñados para promover la experimentación y el cruce creativo entre géneros. Este tipo de plataformas, sustentadas por el trabajo de sus organizadores, resultan fundamentales para visibilizar propuestas arriesgadas y nutrir el desarrollo de la escena musical independiente en la región. La presencia de Ruido de Páramo en estos escenarios es señal de un giro hacia la integración y el respaldo a artistas emergentes locales.
El proyecto aboga, además, por el apoyo a la música local como motor de diversidad e identidad. Instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) coinciden en que la apuesta por la creatividad autóctona es elemento medular para el fortalecimiento de las economías culturales, la cohesión social y la sostenibilidad del sector artístico. En la visión de Ruido de Páramo, abrirse a propuestas diferentes es un acto necesario para la construcción de una cultura resiliente frente a los retos de la homogeneización provocada por la globalización.
En suma, Ruido de Páramo plantea un diálogo fértil entre pasado y futuro, musicalidad y naturaleza, identidad y experimentación, consolidándose como un referente clave de la renovación artística en Colombia. La mirada académica y los testimonios culturales coinciden en resaltar la importancia de proyectos como este para enriquecer el paisaje sonoro y cultural contemporáneo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante fusionar música electrónica con tradiciones latinoamericanas?
La fusión entre la electrónica y la música tradicional latinoamericana responde a la necesidad de innovar y mantener vigente el patrimonio cultural. Según estudios publicados por el Instituto Smithsonian en el ámbito de la etnomusicología, estas prácticas contribuyen a ampliar la audiencia para músicas regionales y fomentan el diálogo intergeneracional. Recuperar sonidos ancestrales desde plataformas contemporáneas ayuda a resignificar las raíces culturales en un mundo globalizado, conectando el pasado con el presente para fortalecer la identidad frente a la estandarización de la industria musical.
Además, el acercamiento a las tradiciones a través de las tecnologías actuales potencia el desarrollo de nuevas experiencias estéticas y educativas. Esta metodología también posibilita la inclusión de las expresiones culturales en circuitos internacionales, haciendo que la diversidad típica de América Latina sea reconocida y valorada en nuevos escenarios musicales.
¿Qué aporta la dimensión ambiental en proyectos musicales como Ruido de Páramo?
Integrar la dimensión ambiental en el arte y la música abre espacios para la reflexión colectiva sobre el entorno natural y la urgencia de su conservación. Según análisis de la Fundación Biodiversidad, tales propuestas culturales sensibilizan al público sobre problemáticas ecológicas y fomentan una mayor conexión emocional con el territorio.
En el caso particular de Ruido de Páramo, la evocación estética y sonora de los páramos no solo fortalece la experiencia artística, sino que también despierta consciencia sobre la necesidad de proteger estos valiosos ecosistemas. De esta manera, el proyecto contribuye a extender el debate ambiental más allá de los espacios científicos, involucrando a nuevas comunidades e impulsando el activismo cultural.
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