Milán se ha convertido recientemente en foco de controversia debido a la próxima celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. A medida que se acerca el inicio de este evento deportivo internacional, crecen las tensiones políticas y sociales, especialmente tras la noticia de la posible presencia de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en la organización de la seguridad durante los Juegos. Miles de personas, incluidos representantes de sindicatos, partidos políticos de oposición y ciudadanos, se reunieron en el centro de la ciudad el pasado sábado para manifestar su rechazo contundente a lo que consideran una injerencia extranjera.
Según reportó La Jornada, la protesta reunió a diversas voces críticas de la sociedad civil en la Piazza XXV Aprile y otros puntos centrales de Milán. Los manifestantes llevaban pancartas con mensajes como “Fuera ICE”, “Ice out” y “Ice agents no thanks”, además de cánticos contra el presidente estadounidense Donald Trump y el movimiento Make America Great Again (MAGA). A su vez, hubo silbidos que evocaban las tácticas vecinales en Estados Unidos para alertar sobre la presencia de agentes de migración, y la canción “Streets of Minneapolis” de Bruce Springsteen acompañó simbólicamente la movilización.
La preocupación ciudadana se suma a la indignación internacional ante incidentes recientes que involucran el accionar del ICE. Algunos manifestantes portaban imágenes de Alex Pretti y Renée Good, dos ciudadanos estadounidenses fallecidos en operaciones migratorias en Minneapolis, según datos compartidos por los propios asistentes. El contexto italiano agrava el descontento, ya que distintos partidos opositores y sindicatos han calificado la intervención de estos agentes como una amenaza a la soberanía nacional pero, sobre todo, a los derechos humanos dentro de un evento de alcance mundial.
Representantes políticos del Partido Demócrata (PD), Movimiento 5 Estrellas, Alianza Verde e Izquierda, y Azione han condenado la participación del ICE. Alessandro Capelli, líder del PD en Milán, afirmó que la ciudad debe proteger los derechos humanos, mientras que Pierfrancesco Majorino, líder regional del PD en Lombardía, acusó directamente al Gobierno de Giorgia Meloni de actuar bajo subordinación a la administración de Donald Trump. Por su parte, Luca Stanzione de la CGIL, uno de los sindicatos más influyentes de Italia, advirtió sobre los peligros públicos y definió al ICE como un cuerpo “paramilitar”.
A esta presión política y social se suma la recolección de más de 40.000 firmas en una petición ciudadana promovida por el partido Azione, reflejando una falta de claridad sobre el verdadero papel de los agentes estadounidenses en los Juegos Olímpicos. El gobierno italiano, sin embargo, ha respondido que la misión del ICE estará limitada a “analistas” de la Homeland Security Investigations (HSI), la rama investigativa del ICE, y que no habrá despliegue operativo en las calles. Aun así, la oposición planea mantener las protestas y llevar el tema al Parlamento, con una sesión prevista para interpelar al ministro del Interior y exigir detalles sobre las medidas de seguridad y el alcance de la colaboración con agencias estadounidenses durante el evento.
¿Qué funciones desempeña la agencia ICE en eventos internacionales?
La inquietud por la participación del ICE en los Juegos Olímpicos de Invierno no solo refleja tensiones políticas, sino que abre el interrogante sobre las tareas exactas que agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos cumplen fuera de su territorio. Generalmente, ICE se encarga del cumplimiento de leyes migratorias y la investigación de delitos transnacionales relacionados con inmigración y aduanas, pero su posible presencia en un contexto olímpico genera confusión y preocupación por la falta de transparencia. El caso de Milán evidencia que, más allá de la seguridad en el evento, la implicación de organismos extranjeros puede suscitar debates profundos sobre la soberanía nacional y la protección de los derechos civiles entre la ciudadanía anfitriona.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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