En vez de pasar las fiestas en Sandringham, en el este de Inglaterra, los duques de Sussex pasarán sus vacaciones de fin de año con la madre de Meghan, Doria Ragland, que vive en Estados Unidos.

La Navidad pasada estuvieron en Sandringham. La decisión de la pareja, que recientemente mencionaron sus dificultades ante el acoso de la prensa, cuenta con el apoyo de la reina, según un portavoz de la pareja.

En el pasado, el príncipe William y su esposa pasaron a veces las fiestas de Navidad con los padres de la princesa.

Harry y Meghan se casaron en 2018. Al comienzo los periódicos saludaron la llegada de la estadounidense mestiza como un aire nuevo para la familia real. 

Luego criticaron su comportamiento tras una serie de renuncias presentadas entre miembros del personal de la casa real y calificaron a Meghan de “duquesa caprichosa” (Duchess Difficult).

Frente a las críticas, el príncipe presentó a comienzos de octubre varias demandas contra el Daily Mail y The Sun, acusándolos de violar su vida privada.

Harry publicó un comunicado donde dice temer que la “historia se repita: perdí a mi madre y ahora veo a mi mujer convertirse en víctima de las mismas fuerzas poderosas”.

Perseguida por paparazzi en moto, Lady Di murió el 31 de agosto de 1997 en un accidente de automóvil en París.