“Tenemos la intención de retirarnos como miembros de primer rango de la familia real y trabajar para adquirir independencia financiera, sin dejar de apoyar plenamente a Su Majestad la Reina”, explicó el histórico comunicado del Palacio de Buckingham.

“Después de muchos meses de reflexión y discusiones internas, hemos elegido iniciar una transición este año y empezar a labrarnos progresivamente un nuevo papel dentro de esta institución”, añadieron.

“A partir de ahora queremos equilibrar nuestro tiempo entre el Reino Unido y Norteamérica”, añadieron.

La familia real británica vivió en 2019 un año turbulento.

Harry y Meghan, duques de Sussex, pasaron las Navidades en Canadá tras quejarse públicamente de la excesiva presión de los medios de comunicación.

Los duques y su recién nacido Archie pasaron las fiestas con la madre de Meghan, Doria Ragland.