Según el programa, la mascota de la actriz se enfermó y ella prometió que si se mejoraba, se volvía vegetariana. 

Contra todo pronóstico, el felino se curó a los pocos días y a la actriz le tocó cumplir la promesa.  

Su compromiso fue tan grande que se volvió vegana, una práctica radical que consiste en abstenerse a consumir cualquier producto que provenga de los animales. 

Sin embargo, a los pocos años le tocó volver a comer carne porque le diagnosticaron anemia. 

Por ahora, Porto solo come pescado y pollo porque las carnes rojas no le caen bien en su organismo.