La anécdota, revivida por varios de los protagonistas y contada por Infobae, ocurrió el 14 de octubre de 1995, en Barranquilla. Soda Stereo estaba programado para tocar en un concierto en el Estadio Romelio Martínez. La ciudad no tenía en sus preferencias el rock en español, por lo que la banda principal del evento era una de merengue: Rikarena.

Previo al gran show de los merengueros, se presentaban Non Sancta (banda local de rock), Poligamia (banda de Bogotá de rock pop en la que cantaba Andrés Cepeda) y Soda Stereo (la banda de rock más famosa del momento), detalló el medio.

“En Barranquilla no había público de rock, la gente del montón iba a ver a Rikarena. Eran el boom del momento. Era rarísimo promocionar en el mismo cartel a Soda y a Rikarena“, dijo al medio Alfredo Bendeck, jefe de prensa del evento.

Después de varios problemas de logística, cambio de lugar, retrasos y demás, Gustavo Cerati y su banda comenzaron a tocar. Sin embargo, la mayoría de los asistentes fue a ver a Rikarena y, ante el desespero del momento, comenzaron a abuchear, insultar y a arrojar cosas a los argentinos.

La gente que estaba atrás tiraba piedras, monedas, abucheaban, les gritaban hijueputas, coreaban ¡Rikarena!, ¡Rikarena! Los de adelante, que fuimos a ver a Soda, coreábamos todas las canciones y el nombre de la banda, era como una rivalidad entre los dos públicos (…) Aún así recuerdo a un Cerati contento, dijo que estaba feliz de estar en Barranquilla”, contó al medio Iván Rosero, asistente al evento.

En la zona VIP del concierto estaban Shakira y los miembros de Poligamia (que no alcanzaron a tocar). Terminado el concierto, los artistas salieron del hotel a rumbear en Puerto Colombia a bordo de un Fiat rojo, una camioneta Chevy blanca (conducida por Shakira) y varios taxis, mencionó el portal.

Entraron a la discoteca Kilymandiaro. Gustavo Cerati pidió música típica colombiana y, en medio de vallenatos, merengues, salsa y reggae, tomó ron blanco y fumó Beltmont.

Después, varios de los artistas cantaron algunas canciones en la playa de la zona y, a las siete de la mañana, “en medio de una borrachera”, comieron fritos en un puesto ambulante. Cerati y Lucho Senior (líder de Non Sancta) orinaron en una calle del lugar y fueron espantados por varios perros que les ladraron.

Incluso, algunos de esos momentos quedaron plasmados en las siguientes fotografías publicadas por Infobae y que puede ver en el siguiente enlace.

Además, la siguiente es una grabación de una parte de la presentación de Soda Stereo en el concierto (captada por uno de los asistentes al evento).