“Es muy interesante reconocer que Jesús era de piel oscura. Incluso, la misma Biblia lo dice en Apocalipsis 1-14 al 17. Dice que el hijo del hombre tenía la piel de bronce y el cabello ensortijado como la lana. Ahí está identificando la gente de la piel que llaman de la morera, que antiguamente decían trabajadores de la mora, y donde nace la palabra morena”, explica Neil Quejada en el minidocumental ‘Dios es negro’, que se puede ver al final de esta nota.

En su testimonio de vida, en donde destaca el trabajo que hace con su comunidad, Neil también asegura que “Pedro y Pablo eran negros, sin embargo, las tradiciones que nacen en el medioevo, que son en su mayoría racistas, uniforman mundializando una idea de blanco como ideal de evolución y de virtud”.

La misma producción muestra al sacerdote dirigiéndose a la comunidad de su parroquia para reforzar el tema de la raza: “Se fundamenta la pregunta ¿De qué color es la piel de Dios? El texto de Génesis, capítulo 2, nos dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Si los seres humanos somos diversos, entonces Dios es diverso. Ustedes quieren ver la imagen de Dios, miren al divino rostro que tienen a su lado”.

Quejada es sacerdote de la Parroquia Divino Ecce Homo de Turbo y director de la Pastoral afro de Urabá y el Darién, y busca reivindicar la tradición afro a través de la fe. En la región son conocidas sus misas católicas tradicionales llenas de baile, de tambores, de cantos y de bullerengue, que muchos han llegado a calificar de brujería.

Urabá, enclavada entre el Océano Pacífico y el Mar Caribe, está caracterizada por su histórico abandono estatal y las pocas oportunidades que existen más allá del crimen organizado.

Para Neil Quejada, un líder natural de su comunidad, “la gente negra no ha estado estorbándole al país, le ha estado ayudando a ser feliz”.