Según informó el Daily Mail, el primogénito de la pareja recibirá el bautizo en la capilla San Jorge del Castillo de Windsor, lugar en el que se casaron sus padres, y en el que en 1984 la princesa Diana y el príncipe Carlos bautizaron a Harry.

El evento se llevará a cabo en julio y para este, Archie Harrison Mountbatten-Windsor portará un estilizado traje, que seguramente se robará todas las miradas: un faldón con encaje de ‘honiton’ (especie de bordado), con lazos de satín blanco.

Dicho ajuar, a pesar de que es una réplica hecha en 2008, hace parte de las tradiciones de la realeza pues tanto Harry como William lo han portado y es algo que usan los integrantes de la familia desde 1841.

El agua bendita, que se usa como símbolo de purificación, será transportada desde el río Jordán, como lo dictan las normativas de la realeza británica. Hasta el momento, se desconoce si será el Arzobispo de Canterbury quien bautice al pequeño, aunque se espera que así sea.

La reina Isabel II no estará en la celebración religiosa, aunque tampoco estuvo en la del príncipe Louis, y se desconoce el motivo de su falta. Tampoco se sabe quiénes serán los padrinos, pero seguramente serán grandes personalidades.